El asesor político argentino asegura que permanece aislado e incomunicado y sostiene que una requisa en su celda no encontró ningún dispositivo electrónico. También cuestiona las acusaciones de su expareja Nadia Beller y responsabiliza a su abogado por el pedido de traslado a Chonchocoro.
Desde su reclusión en el penal de Palmasola, en Santa Cruz, Fernando Cerimedo escribió a mano una carta de tres páginas en la que insiste en su inocencia frente a las investigaciones que enfrenta y cuestiona las acusaciones formuladas en su contra.
El documento, fechado el 1 de septiembre, fue escrito en hojas de un cuaderno que, según explica el propio Cerimedo, conserva entre sus pertenencias dentro del recinto penitenciario.
En la misiva, el asesor político relata que su celda fue sometida a una requisa después de que surgieran señalamientos sobre supuestos privilegios y la presunta tenencia de un teléfono celular. Cerimedo niega haber tenido algún dispositivo y asegura que los funcionarios no encontraron ningún aparato durante el operativo.
Según su versión, la requisa estaría relacionada con declaraciones realizadas públicamente por su expareja, Nadia Beller, quien habría señalado que Cerimedo tenía un celular y que desde el penal habría coordinado un video relacionado con un presunto sicario colombiano.
Cerimedo sostiene en la carta que permanece aislado, incomunicado y sin aceptar visitas, y afirma que su situación se debe a las declaraciones y acusaciones realizadas por Beller.
El investigado también cuestiona las denuncias en su contra y atribuye las acusaciones a un supuesto conflicto personal con su expareja. En ese sentido, sostiene que en el futuro tendrá la oportunidad de presentar su versión y defenderse de los señalamientos que considera injustificados.
“Llegará mi momento de contar mi verdad”, señala en la carta, en la que además afirma que espera demostrar su versión de los hechos durante el desarrollo del proceso.
Cerimedo enfrenta investigaciones por presunta tentativa de feminicidio, legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento ilícito con afectación al Estado y presunto narcotráfico, según los procesos abiertos en su contra.
En otro punto de la misiva, el asesor político cuestiona un eventual traslado al penal de Chonchocoro y responsabiliza al abogado Jerjes Justiniano, defensor de Beller, por haber solicitado inicialmente su traslado. Cerimedo sostiene que esa petición se realizó pese a las amenazas que, según afirma, existirían en su contra.
También cuestiona el accionar de jueces y fiscales por considerar que conocen los riesgos que implicaría su traslado.
La carta concluye con la reiteración de que permanecerá incomunicado y sin recibir visitas mientras, según su versión, el proceso avance hacia su esclarecimiento.
Las afirmaciones contenidas en el documento corresponden a la versión expresada por Cerimedo y forman parte de su estrategia de defensa dentro de las investigaciones que continúan en su contra.
