Los 15 países que integran la iniciativa destacaron las recientes acciones contra el narcotráfico y la corrupción, tras la aprehensión del fiscal general Róger Mariaca y otras autoridades.
Los gobiernos que forman parte del Escudo de las Américas expresaron su respaldo a Bolivia por las recientes acciones emprendidas contra el narcotráfico y la corrupción, y exhortaron a las autoridades bolivianas a mantener las investigaciones y procesos judiciales contra las organizaciones vinculadas a estos delitos.
En un pronunciamiento conjunto, los países participantes felicitaron al Gobierno de Rodrigo Paz por las medidas adoptadas para enfrentar el tráfico de drogas, combatir hechos de corrupción y establecer responsabilidades contra quienes faciliten estas actividades.
El documento fue difundido después de los operativos realizados entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, que derivaron en la aprehensión de varias personas, entre ellas el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, además de los fiscales Alberto Zeballos y Martín Irusta. Los tres son investigados por presuntos delitos relacionados con organización criminal y narcotráfico.
Los gobiernos del bloque señalaron que las recientes operaciones contra funcionarios de alto rango, tanto en ejercicio como anteriores, representan un mensaje contra la influencia de estructuras ilícitas en la región y remarcaron que no debe existir impunidad, independientemente del nivel de las personas involucradas.
Asimismo, instaron a Bolivia a continuar con las investigaciones y el procesamiento judicial de las redes vinculadas al narcotráfico.
El pronunciamiento fue suscrito por Estados Unidos, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago, además de Bolivia como integrante de la iniciativa.
El respaldo se produce en un contexto de creciente cooperación regional contra el narcotráfico, luego de la reunión de líderes del Escudo de las Américas realizada el 22 de septiembre, donde los países participantes reafirmaron compromisos vinculados con la seguridad regional y el combate a las redes criminales.
El comunicado concluye expresando el respaldo de los países participantes a Bolivia frente a las acciones que lleva adelante contra las estructuras vinculadas al narcotráfico.
