Desde tempranas horas de la mañana, se observa una gran cantidad de personas esperando micros en las paradas debido a la escasez de diésel. La falta de combustible obliga a las unidades a esperar varias horas en los surtidores para poder abastecerse, lo que reduce la disponibilidad del transporte público.
Esta situación está perjudicando a la población, que enfrenta dificultades para llegar a sus lugares de trabajo y otros destinos habituales.
