
El presidente Rodrigo Paz posesionó este miércoles a Ernesto Justiniano como nuevo ministro de Defensa, en un contexto marcado por 34 días consecutivos de movilizaciones que mantienen en tensión al país.
Justiniano, quien hasta ahora se desempeñaba como zar antidrogas y viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, asumió el cargo con el compromiso de “recuperar la tranquilidad” en medio del incremento de la conflictividad social.
El relevo en la cartera de Defensa se da tras la renuncia de Marcelo Salinas, mientras que Beatriz García también dejó el Ministerio de Educación en medio de la crisis política que enfrenta el Ejecutivo.
Las protestas han generado bloqueos y el aislamiento de regiones como La Paz, además de afectar la conectividad con Cochabamba y otras zonas del país, según reportes oficiales y sectoriales.
El impacto económico también es significativo. La Cámara Nacional de Industrias (CNI) estima pérdidas cercanas a los 2.000 millones de dólares, cifra que coincide con proyecciones de la Cámara Nacional de Comercio.
Las movilizaciones son encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Túpac Katari” y sectores vinculados al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del mandatario.
En ese contexto, el lunes se realizó un cabildo en la ciudad de El Alto, donde los sectores movilizados rechazaron el diálogo propuesto por la Iglesia Católica para buscar una salida al conflicto.







