Marcelo Martins Moreno volvió a vivir la emoción de la selección boliviana, pero esta vez desde las gradas de Villa Ingenio. Entre aplausos y lágrimas, celebró la histórica clasificación al repechaje y dejó abierta la posibilidad de regresar a la cancha con el equipo que marcó su carrera.

“Es indescriptible, estoy disfrutando cada segundo. Necesitaba un descanso, alejarme un poco, pero hoy esto me hace pensar en muchas cosas… veremos qué depara el futuro”, confesó Martins, emocionado mientras seguía de cerca los últimos minutos del partido contra Brasil.

El goleador histórico de Bolivia sintió la tensión como cualquier hincha. “Desde afuera se sufre el doble. Cada balón, cada jugada te hace morderte las uñas”, aseguró entre risas, mientras la adrenalina recorría el estadio.

Más que nostalgia, su presencia transmitió energía y esperanza: Martins dejó entrever que aún tiene ganas de aportar su experiencia en la recta final hacia el Mundial, demostrando que su vínculo con la selección sigue intacto.