Momentos de tensión y enfrentamientos se registraron este jueves en inmediaciones de la plaza Murillo, en la ciudad de La Paz, luego de que mineros cooperativistas intentaran ingresar al centro del poder político por la calle Potosí, siendo dispersados por efectivos policiales con el uso de gases lacrimógenos.
La movilización, que llegó desde la ciudad de El Alto cerca del mediodía, avanzó hasta las calles aledañas a plaza Murillo, donde la Policía instaló un anillo de seguridad para impedir el ingreso de los manifestantes hacia el Palacio de Gobierno y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
Durante los enfrentamientos, los mineros lanzaron piedras y cachorros de dinamita contra los uniformados, mientras efectivos de la UTOP respondieron con agentes químicos para replegar a los movilizados hasta la avenida Mariscal Santa Cruz y la plaza San Francisco.
En medio de los disturbios, comerciantes y vendedoras de la zona tuvieron que cerrar apresuradamente sus puestos debido a la intensa gasificación y las explosiones registradas en el sector.
Fuentes oficiales informaron que personal de instituciones públicas cercanas a plaza Murillo, entre ellas Cancillería, la Asamblea Legislativa, Tribunales y la Fiscalía, recibió instrucciones para evacuar las oficinas por razones de seguridad.
La Policía confirmó la aprehensión de al menos dos personas durante los enfrentamientos. Entre los arrestados se encuentra un hombre acusado de lanzar un cachorro de dinamita contra los efectivos policiales en inmediaciones de la avenida Mariscal Santa Cruz. Los detenidos fueron trasladados a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).
Pese a la gasificación, los mineros cooperativistas volvieron a reagruparse en distintos puntos del centro paceño e intentaron buscar nuevas rutas de acceso hacia la Casa Grande del Pueblo.
El máximo ejecutivo de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de La Paz, Ladislao Prada, aseguró que la movilización del sector no guarda relación con las protestas impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB).
