La empresaria Shammy Mukay, propietaria de Arroz Aiko, denunció que la Alcaldía de Santa Cruz y la gendarmería municipal decomisaron 16 quintales de arroz durante un operativo en el Plan 3000. Mukay había llevado 150 quintales de arroz con la intención de venderlos a precios más bajos para apoyar a la población ante el aumento de los alimentos.
Según la empresaria, tras el decomiso, pagó una multa de 593 bolivianos para retirar la mercadería. Sin embargo, denunció que el arroz estaba en mal estado y en proceso de descomposición, por lo que decidió no retirarlo y dejarlo en el depósito municipal. Mukay exige que el responsable de espacios públicos asuma la responsabilidad económica por el daño causado.
“No voy a retirar un solo grano de arroz en estas condiciones. Tiene que hacerse cargo el municipio y el encargado de espacios públicos”, afirmó Shammy Mukay en una entrevista con Radio Actualidad.
La empresaria había coordinado la donación del arroz al hogar Niño Feliz, pero esta acción no pudo concretarse debido al deterioro de la mercadería. Mukay cuestionó los argumentos de los funcionarios, quienes indicaron que retiraron la mercadería por estar en espacios públicos y por temor a posibles agresiones.
Shammy Mukay aseguró que su iniciativa tenía carácter solidario y no buscaba protagonismo ni beneficios políticos, sino ofrecer arroz de calidad a precios accesibles en un contexto de fuerte aumento de los alimentos en el mercado local.
Tras los hechos, la empresaria anunció que iniciará acciones legales contra la Alcaldía y los funcionarios involucrados, exigiendo la reparación económica por la pérdida de la mercadería.
Hasta el cierre de esta nota, la Alcaldía de Santa Cruz no había emitido una versión oficial sobre el operativo. La situación ha generado debate en redes sociales sobre la regulación del comercio en espacios públicos y la coordinación entre autoridades municipales y actores privados que buscan apoyar a la ciudadanía.
