
SANTA CRUZ DE LA SIERRA – El Sistema Integrado de Servicios Médicos de Emergencias (SISME) de Santa Cruz se encuentra prácticamente paralizado. Este martes, trabajadores del sector instalaron una protesta frente a dependencias municipales denunciando una situación crítica: de las 17 ambulancias con las que cuenta el municipio, 15 están fuera de servicio, dejando a la capital cruceña con apenas dos unidades operativas para atender a toda la población.
A la precariedad de los vehículos se suma el drama humano de los trabajadores de primera línea, quienes reportan que han acumulado 79 días sin percibir sus sueldos. Los paramédicos y choferes manifestaron su indignación ante lo que califican como una «gestión incompetente» por parte de la Alcaldía municipal.
“Estamos cansados e indignados. Nos deben sueldos desde el año pasado y operamos vehículos sin mantenimiento. Pedimos a la ciudadanía que, al elegir nuevas autoridades, exijan garantías de que estas unidades funcionen”, expresó un representante del sector en contacto con medios locales.
La falta de mantenimiento preventivo y correctivo ha convertido al parque automotor del SISME en un «cementerio de ambulancias». Esta carencia técnica, sumada a la desmotivación del personal por la falta de pagos, pone en riesgo directo la vida de los ciudadanos que dependen de una respuesta rápida ante accidentes o traslados de urgencia.
Los manifestantes cuestionaron duramente las recientes declaraciones de autoridades municipales que minimizan el conflicto. Los trabajadores advirtieron que no levantarán sus medidas de presión hasta que se concrete el pago total de los salarios adeudados y se presenten órdenes de trabajo reales para la reparación inmediata de las 15 ambulancias que hoy permanecen paradas.







