
LA PAZ – El Gerente General de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Sergio Siles, presentó hoy un informe preliminar sobre el estado de la compañía tras dos meses de auditorías integrales. Los hallazgos confirman la existencia de una red de corrupción enquistada en la estatal durante los últimos 16 años, afectando la soberanía alimentaria del país.
La investigación ha detectado irregularidades en las 14 plantas bajo tuición de Emapa. Según Siles, la corrupción era transversal: «Desde el portero y el cajero hasta el directorio y el Ministerio de Desarrollo Productivo». Solo en cuatro casos específicos (Harina 1 y 2, Planta de Papa de El Alto y Complejo Piscícola del Titicaca), el desfalco asciende a Bs 274,3 millones. No obstante, el ministro Óscar Mario Justiniano estima que el daño total acumulado supera los Bs 1.000 millones.
El informe destaca que la empresa operaba sin coordinación interna. Se hallaron productos terminados sin estructura de costos ni plan de comercialización, al borde de la caducidad, mientras el maíz subvencionado era desviado al mercado negro para ser revendido con sobreprecios del 40%, perjudicando directamente a los productores y al consumidor final.
Bajo la administración del presidente Rodrigo Paz, se han tomado las siguientes determinaciones inmediatas:
- Remoción Total: Despido de todo el personal en áreas de toma de decisiones (gerentes nacionales, regionales y jefes de unidad).
- Fin de la Subvención: Reingeniería para que Emapa funcione sin subvenciones, eliminando el incentivo para el tráfico de productos.
- Sostenibilidad: Evaluación de plantas inviables para posibles alianzas público-privadas.
- Acciones Penales: Procesamiento de exautoridades y dirigentes implicados en enriquecimiento ilícito.
«Emapa no se cerrará de manera irresponsable por las inversiones realizadas, pero su estructura actual es inviable. Vamos a devolverle su objetivo original: apoyar al productor y proteger el bolsillo del ciudadano, pero con transparencia total y eficiencia administrativa», concluyó Siles.







