La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) ha comenzado a racionalizar la venta de aceite refinado para garantizar una distribución equitativa ante la escasez del producto, que se debe principalmente a la especulación y el agio por parte de intermediarios. Esta situación ha provocado que la demanda en sus tiendas y supermercados se haya triplicado, mientras que la oferta no alcanza a satisfacerla plenamente.

Emapa solicitó 210 toneladas de aceite a sus proveedores, pero solo recibió 70 toneladas hasta la fecha, lo que evidencia una brecha significativa entre la demanda y la disponibilidad del producto. Por ello, la empresa estatal ha implementado medidas para asegurar que el aceite llegue a la mayor cantidad posible de hogares bolivianos mediante la racionalización de la venta.

La empresa también recordó que la ley penaliza severamente el agio y la especulación, con penas de uno a diez años de privación de libertad para quienes provoquen escasez o encarezcan alimentos en perjuicio de la salud pública. Además, exhorta a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de especulación para proteger la estabilidad del mercado y garantizar el acceso a productos básicos para todos los bolivianos1.

Emapa está regulando la venta de aceite refinado para enfrentar la escasez causada por la especulación, asegurando una distribución justa y llamando a la población a colaborar denunciando prácticas ilegales.