
En el último parte médico, el cuarto desde que debió ser internado ayer en el Hospital Gemelli, el Vaticano informó esta tarde, después de las 20 (hora local), que el papa Francisco, que padece una “bronquitis de base infecciosa” que mejoró gracias a antibióticos, “podría ser dado de alta en los próximos días”.
“El papa Francisco pasó la tarde en el Hospital Gemelli dedicándose al descanso, a la oración y a algunos temas de trabajo”, dijo el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, que sumó luego información del equipo médico que está siguiendo la salud del Papa, que cumplió 86 años el 17 de diciembre pasado.
“En el ámbito de los controles clínicos programados para el Santo Padre, se detectó una bronquitis de base infecciosa que ha requerido la suministración de una terapia antibiótica intravenosa que ha producido los efectos esperados con una neta mejora del estado de salud. Sobre la base de la previsible evolución el Santo Padre podría ser dado de alta en los próximos días”, añadió.
El segundo parte de la jornada, que confirmó noticias que habían salido de fuentes del hospital que ya habían hablado de bronquitis, fue en la misma línea tranquilizadora de la mañana. Pasado el mediodía, en efecto, Bruni hizo saber que el Papa había descansado bien durante la noche, aseguró “que el cuadro clínico” estaba en progresiva mejora” y que seguía “la terapia programada”.
“Esta mañana, después de haber desayunado, leyó algunos diarios y retomó el trabajo”, agregó, al precisar que antes de almorzar el Papa había ido a la capilla privada que hay en su departamento del décimo piso del hospital, “para recogerse en oración y recibir la eucaristía”.
Una vez más, escueto y problemente por voluntad del proprio papa Francisco, que es reacio a dramatizar su estado de salud, el comunicado del Vaticano, que maneja la información con cuentagotas, no dio precisiones. No volvió a hablar de “infección respiratoria”, como el miércoles, en el segundo comunicado difundido después de las 20 locales, cuando excluyó una infección por Covid 19, reveló que el Papa en los últimos días había tenido “dificultades respiratorias” y anticipó que el Papa quedará internado “algunos días para una oportuna terapia médica hospitalaria”.
La internación de Francisco, que anteayer por la mañana había participado de la audiencia general de los miércoles, donde se lo había visto relativamente bien, sin toser, aunque con muecas de dolor al subirse a su jeep, precipitó al Vaticano en la incertidumbre total, justo en vísperas de la Semana Santa.
Más allá del optimismo de los dos partes médicos de la jornada, todo el mundo cayó en la cuenta de que será una Pascua totalmente distinta, probablemente sin el Papa en las principales celebraciones, comenzando por la misa de Ramos de este domingo, que recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén y que abre el tiempo de liturgia más importantes para los católicos. Aunque en la Plaza de San Pedro ya habían comenzado a colocar las sillas para esta misa, en la que hay una gran procesión y suelen llegar miles de fieles, se descartaba la presencia del papa Francisco.
En este sentido, se confirmóque será el cardenal argentino Leonardo Sandri, prefecto emérito del Dicasterio para las Iglesias Orientales y vicedecano del Colegio Cardenalicio, quien celebrará la misa de Ramos de este domingo.
El cardenal italiano Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, en tanto, que probablemente celebrará la misa de Pascuas, dijo que se está evaluando quien celebrará la Vigilia Pascual. Pero que, dentro de este esquema de cardenales que celebran, será el cardenal vicario de Roma, Angelo De Donatis, quien liderará la celebración del Jueves Santo, mientras que la misa en la Cena del Señor, del Viernes, le tocará al cardenal Mauro Gambetti, archipreste de la Basílica de San Pedro. La gran pregunta seguía siendo si el Papa podrá pronunciar el tradicional mensaje “Urbi et Orbi”, a la ciudad al mundo, desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, el domingo de Pascuas y quién presidirá el tradicional Vía Crucis del viernes santo en el Coliseo.
Aún en caso de ser dado de alta mañana o pasado, como podría ocurrir de seguir la “mejora progresiva” del cuadro clínico del Papa, seguramente los médicos le recomendarán participar lo menos posible de las celebraciones, sobre todo si son al aire libre. Estar a la intemperie después de una infección respiratoria y sobre todo cuando el pronóstico metereológico sigue hablando de temperaturas invernales en los próximos días, resulta totalmente desaconsejable.
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