
La dirección nacional del MAS anunció que procederá con la expulsión del presidente saliente, Luis Arce Catacora, y presentará una denuncia ante la justicia ordinaria, tras acusarlo de apropiarse de los aportes que los funcionarios públicos realizaban al partido y que nunca llegaron a las arcas del MAS.
Según la resolución aprobada, se declara la pérdida de confianza política en Arce, por haber incurrido en conductas que contravienen los principios y lineamientos del MAS-IPSP, conforme al estatuto del partido y la normativa estatal vigente.
Los aportes, obligatorios para los servidores públicos, consistían en un porcentaje del salario mensual: 1%, 2% o 3%, según el rango de ingresos, y también incluían contribuciones especiales en actividades partidarias. Estas cuotas debían ser depositadas en la cuenta del MAS, pero fueron desviadas a cuentas particulares, según explicó el jefe masista Grover García, quien denunció que pese a múltiples solicitudes, Arce nunca regularizó la situación.
García también acusó al presidente saliente de haber incumplido su compromiso con los candidatos y militantes durante el proceso electoral, generando lo que calificó como una traición política al partido.
El estatuto del MAS establece que los militantes que ocupan cargos públicos deben cumplir con estos aportes mensuales, destinados a garantizar el funcionamiento del partido. Desde que Arce asumió la conducción del MAS el 5 de mayo de 2024, los fondos continuaron sin ser transferidos, pese a que el bloqueo de aportes comenzó en noviembre de 2022, según denuncias previas.







