EL FENÓMENO DE EL NIÑO ENCIENDE LAS ALERTAS POR SEQUÍA Y TEMPERATURAS EXTREMAS EN SANTA CRUZ
El meteorólogo Luis Alberto Alpire advierte que los efectos de este fenómeno podrían prolongarse hasta los primeros meses de 2027. El Chaco, Cordillera y los valles cruceños están entre las regiones que generan mayor preocupación por la irregularidad de las lluvias y el riesgo de escasez de agua.
Por Actualidad Contenidos ·

El comportamiento climático de los próximos meses genera preocupación por los posibles efectos del fenómeno de El Niño en Bolivia. El incremento de las temperaturas, las lluvias irregulares y el riesgo de sequías forman parte del escenario advertido por el meteorólogo Luis Alberto Alpire, conocido como el “Señor del Clima”, quien alertó sobre las condiciones que podrían presentarse hasta los primeros meses de 2027.
Durante una entrevista con Actualidad Contenidos, el especialista explicó que el calentamiento de las aguas del océano Pacífico influye directamente en las condiciones atmosféricas y puede favorecer temperaturas más elevadas, además de precipitaciones torrenciales concentradas en periodos cortos.
Alpire señaló que, según las proyecciones que mencionó durante la conversación, esta anomalía térmica podría intensificarse entre noviembre y enero, mientras que sus efectos podrían extenderse hasta la conclusión del verano e incluso los primeros meses del otoño de 2027.
Uno de los aspectos que más preocupa al meteorólogo es que las lluvias no tendrán un comportamiento regular. Explicó que, aunque se prevé el ingreso de frentes húmedos del sur y del norte, las precipitaciones podrían presentarse de manera irregular, alternándose con jornadas de intenso calor.
Esta situación podría afectar especialmente a las regiones del Chaco, Cordillera y los valles de Santa Cruz, donde la falta de lluvias ya comienza a generar dificultades.
BOYUIBE Y CUEVO YA SIENTEN LOS EFECTOS DE LA SEQUÍA
El especialista identificó a municipios como Boyuibe y Cuevo entre los sectores que comienzan a experimentar condiciones de sequía. También expresó preocupación por algunas zonas de los valles cruceños, donde la irregularidad de las precipitaciones podría complicar las actividades productivas y la disponibilidad de agua.
A este panorama se suma la situación de otros departamentos. Alpire mencionó que algunas regiones de Chuquisaca y Cochabamba ya enfrentan problemas por la falta de lluvias, por lo que consideró necesario anticipar acciones para atender a las poblaciones que podrían resultar afectadas.
“Me preocupa el Chaco, Cordillera y me preocupa los valles”, manifestó al referirse a las zonas que podrían enfrentar mayores dificultades si persiste la irregularidad de las precipitaciones.
ADVIERTE QUE PODRÍA SUPERAR AL NIÑO DE 2023-2024
Alpire también comparó las proyecciones actuales con el fenómeno de El Niño registrado entre 2023 y 2024, que, según recordó, alcanzó una anomalía térmica aproximada de dos grados centígrados.
Aquel episodio tuvo consecuencias importantes en Bolivia, con incendios que afectaron alrededor de 12,7 millones de hectáreas de bosques y pastizales, además de pérdidas en la producción agrícola de Santa Cruz.
Frente al escenario actual, el meteorólogo considera que el fenómeno podría alcanzar una intensidad mayor. Incluso advirtió que, dependiendo de la evolución de las condiciones del océano Pacífico, las anomalías térmicas podrían superar los cuatro grados hacia finales de año o enero.
No obstante, aclaró que las proyecciones climáticas no representan necesariamente el resultado definitivo y que es importante seguir la evolución del fenómeno antes de establecer la magnitud de sus consecuencias.
TEMEN EFECTOS EN LA PRODUCCIÓN Y EL ABASTECIMIENTO DE AGUA
El principal riesgo para las regiones vulnerables está relacionado con la posibilidad de que las lluvias no lleguen en los periodos necesarios para sostener la producción agrícola y ganadera.
La combinación de temperaturas elevadas y precipitaciones irregulares podría profundizar los problemas de sequía, afectar los cultivos y generar dificultades para las comunidades que dependen de las fuentes naturales de agua.
Ante este panorama, Alpire consideró importante que las autoridades tengan capacidad de respuesta y comiencen a prepararse para atender una eventual situación crítica, especialmente en las zonas del Chaco y Cordillera.
El especialista advirtió que los efectos de El Niño podrían sentirse durante varios meses, por lo que recomendó mantener un seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas y adoptar medidas preventivas para reducir el impacto de posibles periodos prolongados de sequía.