
La Nochebuena transformó el monumento al Cristo Redentor en un espacio de encuentro familiar y celebración colectiva. Luego de la medianoche, decenas de familias llegaron hasta el lugar para compartir la tradición navideña en un ambiente marcado por la fe, la alegría y la esperanza.
Vestidos con atuendos combinados y detalles alusivos a la Navidad, los asistentes dieron vida a escenas cargadas de simbolismo, donde cada fotografía reflejaba unión y fraternidad.
La presencia de niños, jóvenes y adultos mayores reforzó el carácter familiar de una celebración que se repite año tras año en la capital cruceña.
El entorno, adornado con luces y decoraciones a lo largo de la avenida Monseñor Rivero, aportó un atractivo especial que convirtió al Cristo en uno de los principales puntos de concentración durante la noche.
Entre sonrisas, abrazos y mensajes de buenos deseos, los visitantes aprovecharon el espacio para conservar recuerdos de una Navidad compartida.







