
Al asumir la presidencia, Dina Boluarte juró gobernar hasta el 2026, pero la ciudadanía en las calles reclamaba el adelanto de elecciones generales como salida a la crisis. Es así que el 12 de diciembre, el Ejecutivo presentó una iniciativa legislativa para retornar a las urnas en abril del 2024; sin embargo, esta no encontró respaldo de la representación nacional y en el camino se han sumado nueve propuestas que tampoco han sido aprobadas.
El proyecto de ley de la jefa de Estado proponía que su mandato acabara el 28 de julio del 2024 mientras que el de los congresistas y parlamentarios andinos terminaría dos días antes. A partir de entonces, las autoridades iniciarían un periodo de gobierno de cinco años, tal como señala la Constitución. Si bien esta fue aprobada con 97 votos, hace falta una nueva votación en una segunda legislatura.
La izquierda no respaldó la propuesta del Ejecutivo, en su lugar presentaron otro proyecto tres días después que el Ejecutivo. Este contemplaba que las elecciones generales se realizaran el segundo domingo de abril y que el nuevo presidente asumiera el 28 de julio de este año. A diferencia de la propuesta anterior, esta incluía otro reclamos ciudadano que fue propuesta de campaña de Pedro Castillo: el referéndum por una Asamblea Constituyente.
La propuesta de Perú Libre encontraría un par en la propuesta de Hamlet Echevarría de Perú Democrático, bancada nacida del partido del lápiz. Este también buscaba la celebración de elecciones generales el 9 de abril y la consulta sobre una asamblea, aunque especificaba sobre los plazos para la convocatoria de elecciones del grupo de trabajo encargado de redactar la nueva Carta Magna durante un año.
Pocos días después, el 20 de diciembre, Perú Libre volvería a presentar un proyecto que “dispone el cierre del Congreso, adelanto de elecciones generales 2023 y referéndum para cambiar la Constitución”. Por aquellos días las autoridades electorales brindaron sus puntos de vista sobre la celebración de comicios este año en comparación al 2024 al mismo tiempo que en las calles las protestas se agudizaban y el número de fallecidos aumentaba.
Nueva fecha
Diciembre del 2023 se ha convertido en la fecha que aparenta generar mayor consenso entre bancadas, pero existen detalles que limitan el apoyo de diversas fuerzas políticas. Por su parte, Somos Perú presentó un proyecto que señala que las elecciones generales se realizarían finales de este año a fin de que las nuevas autoridades asuman funciones en julio del 2024, fecha similar a la propuesta del Ejecutivo.
Una vez más, Perú Libre a través de Jaime Quito proponía que las elecciones se realizaran a los cuatro meses de haberse aprobado el proyecto de ley. La iniciativa contemplaba la convocatoria del referendum del adelanto de elecciones, propuesta que impulsa casi la totalidad de representantes de la izquierda. De aprobarse la medida, habría sido la misma Dina Boluarte quien convocara a elecciones para dicho proceso.
El Bloque Magisterial que también llegó al Congreso de la mano de Perú Libre, propuso que los comicios se realizaran en octubre del 2023. El 21 de diciembre habría sido el último día de gobierno de Dina Boluarte. Las autoridades elegidas culminarían su mandato en julio del 2028. A diferencia de otras iniciativas de bancadas de izquierda, esta no contemplaba la consulta popular en torno a la escritura de una nueva Constitución.
El 30 de enero el congresista Wilson Soto de Acción Popular propuso que junto a la presidenta, congresistas y parlamentarios andinos fueran también retirados del cargo los gobernadores, vicegobernadores, alcaldes y regidores elegidos en octubre del año pasado. Ese mismo día, Jorge Flores también del partido de la lampa presentaba otro proyecto que proponía elecciones en el 2023 en el que se hiciera un referéndum por la Asamblea Constituyente.
Al cierre de esta nota, el Ejecutivo presentó un nuevo proyecto de adelanto de elecciones logrando que sumen diez las iniciativas.
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