“DICTADURA RELIGIOSA”: MENONITA REVELA SANCIONES Y RESTRICCIONES EN SU COMUNIDAD

Peter Braun, integrante de la colonia menonita Palmar Verde, ubicada en el municipio de Villamontes, denunció presuntos excesos de autoridad por parte de líderes religiosos de su comunidad, a quienes acusa de imponer restricciones y sanciones internas que, según afirma, afectan derechos fundamentales de los habitantes.

El hombre asegura que los llamados ministros prohíben el uso de tecnología bajo argumentos religiosos, aunque —según su versión— algunos de ellos utilizan vehículos modernos y otros recursos tecnológicos para sus actividades personales.

“Si la otra colonia donde vienen los ministros a predicar puede tener paneles y nosotros no, ¿por qué la diferencia? La ley tiene que ser igual para todos”, cuestionó Braun.

El denunciante relató que fue expulsado en tres ocasiones de la colonia por instalar paneles solares en su propiedad, una acción que no fue aceptada por los líderes religiosos. Según explicó, para ser reincorporado debía pedir perdón y reconocer la decisión de los ministros como una determinación divina.

“Me preguntan si reconozco que fui botado por Dios y no por humanos. Si digo que fue la comunidad la que me expulsó, no me aceptan”, afirmó.

Braun también denunció que las personas sancionadas dentro de la colonia quedan sometidas a un aislamiento social, sin posibilidad de participar en actividades religiosas, comerciales o comunitarias. Asegura que incluso familiares de los expulsados pueden verse afectados por estas medidas.

“Podemos seguir viviendo aquí, pero sufrimos mucho porque no podemos trabajar con los demás ni ellos con nosotros”, señaló.

Asimismo, cuestionó la forma en que algunos conflictos internos son tratados dentro de las colonias menonitas y afirmó que hechos graves podrían quedar resueltos únicamente mediante disculpas ante los líderes religiosos, sin llegar a las instancias legales correspondientes.

Como consecuencia de las restricciones de movilidad, Braun construyó un vehículo artesanal con motor de motocicleta para trasladarse hasta Villamontes y realizar sus compras, debido a que asegura que otros miembros de la colonia tienen prohibido transportarlo.

“Un taxi me cobra 70 bolivianos, pero con mi motocarro puedo ir y volver gastando cinco bolivianos”, explicó.

En Bolivia existen más de 140 colonias menonitas, la mayoría ubicadas en el departamento de Santa Cruz. En los últimos años, algunos miembros han abandonado estas comunidades argumentando diferencias entre las normas internas y las leyes vigentes en el país.

El caso vuelve a abrir el debate sobre los límites de las normas comunitarias y religiosas frente a la legislación boliviana, que reconoce prácticas y costumbres culturales, pero establece que estas no pueden vulnerar derechos fundamentales ni estar por encima de la Constitución Política del Estado.

Las denuncias de Braun recuerdan además otros antecedentes ocurridos dentro de comunidades menonitas, como el caso registrado en la colonia Manitoba, donde se investigaron agresiones sexuales contra mujeres hace varios años.

“Ellos creen que la humildad está en lo material y no en el corazón. Ese es el error”, concluyó el denunciante.