La diputada nacional Diana Romero Saavedra negó las acusaciones difundidas por Amílcar Barral sobre un supuesto hecho ocurrido durante la madrugada y exigió que se presenten pruebas que respalden esas afirmaciones. La legisladora aseguró que se trata de información falsa destinada a afectar su imagen y la de su familia.
La diputada nacional Diana Romero Saavedra salió este lunes al frente de las acusaciones realizadas por el exdiputado Amílcar Barral, quien difundió cuestionamientos relacionados con un supuesto hecho ocurrido en horas de la madrugada.
A través de un comunicado, Romero rechazó las versiones y sostuvo que las afirmaciones en su contra buscan afectar su honorabilidad como mujer, esposa y madre. Calificó el episodio como parte de una estrategia de “política barata” y cuestionó que se emitan acusaciones sin presentar documentación que las respalde.
La legisladora explicó que el hecho al que hace referencia Barral habría ocurrido meses atrás y en el contexto de un acontecimiento social, por lo que negó que se haya registrado a las 3:00 de la madrugada, como se habría señalado públicamente.
También aclaró que no estaba conduciendo el vehículo, negó que se hubieran consumido bebidas alcohólicas y descartó que se tratara de un motorizado de uso oficial.
Romero desafió a Barral a presentar elementos concretos que respalden sus acusaciones y mencionó, entre otros documentos, un eventual informe de alcoholemia y el parte policial correspondiente al procedimiento.
“Si Barral asegura tener la verdad, entonces que la muestre”, sostuvo la diputada, al cuestionar que se pretenda convertir su presencia como pasajera de un vehículo en un hecho irregular.
La legisladora también pidió a los medios de comunicación abordar el caso con responsabilidad y evitar que acusaciones sin pruebas sean presentadas como hechos comprobados. En ese sentido, anunció que recurrirá a las instancias correspondientes para que se esclarezca lo ocurrido y se determinen responsabilidades.
Asimismo, advirtió que analiza acciones legales por presunta difamación y acoso político, al considerar que las declaraciones afectan directamente su imagen y la de su familia.
Romero concluyó su pronunciamiento asegurando que no permitirá que las acusaciones queden sin respuesta y afirmó que asumirá su defensa “con la verdad por delante”.
