
Este 14 de noviembre, el mundo vuelve a poner la mirada en una de las enfermedades crónicas más extendidas del planeta: la diabetes. La fecha, declarada por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Diabetes, busca recordar la urgencia de actuar frente a un mal que avanza silenciosamente, muchas veces sin mostrar señales claras hasta afectar seriamente la salud.
En Bolivia, los médicos destacan la necesidad de impulsar campañas permanentes de control y educación, porque gran parte de la población desconoce que puede estar en riesgo. Revisiones periódicas de glucosa, evaluaciones nutricionales y la adopción de rutinas activas son medidas sencillas que pueden marcar la diferencia.
El mensaje central de este año es claro: la detección oportuna y el tratamiento adecuado pueden evitar complicaciones graves. Cuidar la alimentación, mantenerse físicamente activo y acudir a controles regulares son pasos concretos para reducir el impacto de la diabetes y proteger la salud a largo plazo.







