La designación de Estanislao Finfera Brun como nuevo gerente de Boliviana de Aviación (BoA) abrió cuestionamientos luego de conocerse que figura en un proceso derivado de una auditoría que estableció un presunto daño económico al Estado por Bs 33.639, relacionado con gastos de rooming cuando ejercía funciones en la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

La llegada de Estanislao Finfera Brun a la gerencia de Boliviana de Aviación (BoA) vuelve a estar bajo observación debido a antecedentes administrativos vinculados a su paso por la función pública.
Según los antecedentes del caso, un informe de auditoría emitido en 2012 identificó observaciones sobre el uso de recursos destinados a gastos de rooming durante su gestión como funcionario de la DGAC, estableciendo un presunto daño económico al Estado por Bs 33.639.
Posteriormente, en 2020, un nuevo informe habría ratificado las conclusiones iniciales, manteniendo vigente la observación y el monto señalado dentro del proceso.
Finfera cuenta además con antecedentes dentro de la aerolínea estatal, donde ya desempeñó funciones en anteriores gestiones. Su nombre también fue mencionado durante la administración de Luis Ossio, en el gobierno transitorio de Jeanine Áñez, cuando ocupaba el cargo de gerente de Operaciones de BoA.
En esa etapa, fue señalado por supuestas diferencias internas dentro de la empresa y un presunto conflicto que derivó en la salida de Ossio de la gerencia de la aerolínea.
La nueva designación genera cuestionamientos sobre los criterios de selección para cargos de alta dirección en empresas estatales y abre el debate sobre la necesidad de garantizar transparencia, idoneidad y responsabilidad en la administración de recursos públicos.
Hasta el momento, la designación de Finfera se mantiene vigente mientras los antecedentes mencionados forman parte de las observaciones planteadas sobre su llegada a la conducción de BoA.







