Las intensas lluvias que azotan al trópico de Cochabamba provocaron este miércoles una emergencia de gran magnitud en el municipio de Puerto Villarroel. El desborde del río Magareño inundó amplios sectores de la localidad de Ivirgazama, dejando calles convertidas en ríos, viviendas anegadas y cuantiosas pérdidas en la producción agrícola.
Desde primeras horas de la jornada, el avance del agua sorprendió a vecinos y comerciantes, afectando el tránsito peatonal y vehicular. En varios puntos, el nivel del agua superó el metro de altura, obligando a evacuaciones preventivas y a la activación de operativos de rescate.
ALERTA ROJA Y RIESGO DE NUEVOS DESBORDES
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) declaró alerta roja en Cochabamba debido al incremento acelerado de los caudales en las cuencas Ichilo y Chapare. El aviso rige del 23 al 26 de diciembre de 2025 y advierte sobre posibles desbordes súbitos en los ríos Ivirgazama, Magareño, Chimoré, Ichilo y Chapare.
Entre las poblaciones en situación de riesgo figuran Ivirgazama, Chimoré, Puerto Villarroel, Entre Ríos, Bulo Bulo, Villa Tunari, Puerto Grethel, San Mateo, Puerto San Pedro y otras comunidades cercanas, donde se recomendó extremar medidas de precaución.
PÉRDIDAS MILLONARIAS EN EL SECTOR PRODUCTIVO
Las lluvias causaron daños significativos en los cultivos de banano, piña, yuca y maracuyá, pilares de la economía local. De acuerdo con reportes preliminares de autoridades regionales, al menos 2.500 hectáreas de plantaciones quedaron bajo el agua durante varias horas, lo que compromete seriamente la cosecha de la temporada.
Asimismo, se estima que unas 650 viviendas sufrieron afectaciones directas, mientras que cerca de 2.000 familias enfrentan pérdidas materiales y permanecen en situación de vulnerabilidad.
EMERGENCIA EN DESARROLLO
Aunque el nivel de los ríos comenzó a disminuir de manera gradual, las zonas más bajas continúan inundadas. Equipos de la Unidad de Gestión de Riesgos y personal de emergencia permanecen desplegados para asistir a los damnificados y evaluar los daños.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran la gravedad del escenario: vehículos atrapados por el agua, familias evacuando con lo poco que pudieron rescatar y calles completamente intransitables. Las autoridades no descartan que nuevas lluvias agraven la emergencia en las próximas horas y mantienen vigilancia permanente en la región.
