
Un reportaje del medio T13 reveló cómo, según los vecinos de un campamento de Rengo, en la región O’Higgins, y el testimonio que dio la menor de edad a las autoridades, ella vivía atendiendo a una pareja, no asistía a la escuela y caminaba por un campamento, sucia, hambrienta y solitaria, hasta que una vecina, al ver las señales de golpes en su cuerpo, se la llevó a la ciudad.
“Ella tenía que levantarse a las cuatro de la mañana, para empezar a preparar la jornada de esta familia, hacer las camas, barrer, limpiar el lugar”; informó Osvaldo Yáñez, fiscal Jefe de Rengo.
Ante la revelación, la diputada representante de la región de O’Higgins, Carla Morales, exigió la información sobre medidas específicas para proteger a niños migrantes, en campamentos, de delitos de trata y esclavitud infantil.
El oficio de la diputada representante de la región de O’Higgins fue presentado al Ministerio de Desarrollo Social y Familia, a la Subsecretaría de la Niñez y al Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. El reportaje señala que no sería el único caso y, además, nuestra cómo un sujeto intentó pasar la frontera con un niño que aseguró era su hijo, pero se descubrió que no era cierto.
La menor habría sido vendida por su familia, específicamente por su abuela, por 350 mil pesos chilenos (cerca de 350 dólares), siendo obligada a realizar trabajos forzados. Los involucrados, al parecer también bolivianos, fueron detenidos y serán acusados por el delito de trata de personas con fines de servidumbre.
«Es inconcebible que en pleno siglo XXI sigamos enfrentando situaciones tan brutales como esta, donde una niña es vendida por su propia abuela y expuesta a violencia, explotación y abandono total. Esto evidencia un preocupante vacío en la protección de los derechos de la infancia migrante», señaló la diputada Carla Morales.
En el reportaje se menciona que, en ocasiones, recibía duros castigos y sólo logró ser rescatada por la acción de una vecina. La niña no registraba identidad, tampoco recibía cuidados, salud o educación en Chile.
Ella dijo que también doblaba la ropa, ordena, barre y lava los platos.
Confesión
Cuando la menor fue rescatada y la fiscalía se hizo cargo de su custodia, fue llevada a un hogar, sin embargo, la abuela llegó al lugar para reclamar su custodia. Allí aceptó que la vendió, pero lo dijo como si fuera algo normal en una familia.
La abuela y quienes la compraron actualmente se hallan bajo custodia policial y son procesados por el delito de trata de personas.







