La noche del miércoles se vivieron momentos de tensión en la avenida Beni, cuando un joven repartidor de delivery fue supuestamente agredido y despojado de su motocicleta por familiares de la excandidata a la Alcaldía de Porongo, Marisol Negrete.

Según el relato de la víctima, había dejado su motocicleta afuera de un restaurante para recoger un pedido cuando vecinos le indicaron que el rodado había sido guardado dentro de un domicilio cercano. Al intentar recuperarla junto a un compañero, ambos fueron recibidos con golpes y empujones.

El incidente generó la reacción inmediata de 200 repartidores, que se movilizaron hasta el lugar para exigir la devolución del vehículo. La situación se tornó violenta: destrozos en la vivienda, gritos y enfrentamientos. La Policía tuvo que intervenir y utilizar agentes químicos para dispersar a los manifestantes.

Testigos denunciaron que la motocicleta fue retenida de manera arbitraria y que los agresores reaccionaron con violencia ante cualquier intento de negociación. El hecho fue grabado y difundido en redes sociales, lo que llamó la atención de autoridades políticas locales, incluyendo al candidato a gobernador Juan Pablo Velasco, quien llegó al lugar y pidió que se investigara el caso a fondo.

Tras los incidentes, Marisol Negrete, su esposo y su hija fueron arrestados y trasladados a dependencias policiales. El abogado defensor del joven agredido, Dennis Salvatierra, anunció que presentará una denuncia por lesiones graves y leves, señalando que al menos tres personas participaron en la agresión.

La víctima se encuentra hospitalizada, estable pero afectada emocionalmente, y denunció que durante el ataque también fue amenazado. Según su versión, todo comenzó cuando estacionó su motocicleta sobre la acera, hecho que habría desatado la reacción violenta de la familia de la candidata.

El caso está siendo investigado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), que tomará declaración de todos los involucrados para determinar responsabilidades y esclarecer los hechos, mientras la comunidad de repartidores sigue de cerca la evolución del caso.