El presidente Rodrigo Paz planteó que las regiones tengan mayor capacidad para resolver sus propios asuntos y cuestionó que decisiones de carácter local todavía deban pasar por el Legislativo nacional.
El presidente Rodrigo Paz abrió nuevamente el debate sobre la descentralización en Bolivia al plantear que las autoridades departamentales y municipales tengan mayores facultades para definir y ejecutar decisiones relacionadas con sus territorios.
El mandatario consideró que este proceso debe continuar avanzando y calificó como irreversible la aplicación del denominado 50/50, esquema que relacionó con su visión de una futura transformación del modelo de Estado hacia el federalismo.
“Por algo hay que empezar”, sostuvo Paz al referirse a la necesidad de avanzar gradualmente en este proceso.
Dentro de su propuesta, el presidente planteó que las asambleas departamentales tengan en los próximos años un papel más relevante en la conducción de las regiones. Mientras tanto, señaló que el Parlamento Nacional debería concentrarse principalmente en establecer y coordinar políticas de alcance nacional.
Paz cuestionó que determinados trámites vinculados a decisiones locales todavía tengan que ser tratados en instancias nacionales. Mencionó, por ejemplo, la transferencia de terrenos destinados a proyectos de infraestructura en los departamentos.
Según explicó, este tipo de determinaciones deberían resolverse directamente en el ámbito municipal o departamental, de acuerdo con las competencias de cada nivel de gobierno.
El presidente puso como ejemplo casos de terrenos ubicados en Pando o Cochabamba que deben llegar hasta el Senado para su aprobación, situación que, según afirmó, refleja las dificultades que aún persisten para consolidar el proceso autonómico.
La propuesta del Gobierno apunta así a una mayor participación de las regiones en la administración de sus recursos, proyectos y decisiones locales, mientras se mantiene en el nivel nacional la definición de políticas que involucren al conjunto del país.
