Un menor de 12 años provocó preocupación en una unidad educativa de Santa Cruz al ingresar al colegio portando un arma de fuego. Según declaraciones del propio estudiante, no sería la primera vez que llevaba el arma al establecimiento, pues ya lo había hecho en al menos dos ocasiones previas.
El niño aseguró que el arma se encontraba descargada y que la había tomado de su hogar, donde estaba guardada bajo la idea de que no funcionaba. Además, contó que compartió con algunos compañeros la existencia del arma mientras revisaban el contenido de su mochila.
El jefe de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Raúl Fernando Yabeta, indicó que los padres del menor confirmaron que el arma era antigua y que estaba almacenada en un ropero sin llave, lo que permitió que el niño la sustrajera para mostrarla a sus amigos. Durante la entrevista psicológica, el estudiante reveló que su motivación se vinculó a su afición por juegos violentos en línea y que quería que sus compañeros la vieran.
La Policía procedió al secuestro del arma y se presentó la denuncia correspondiente. Mientras tanto, el padre del menor está siendo investigado por porte y tenencia ilegal de armas, y el estudiante fue trasladado a una familia ampliada mientras continúan las investigaciones.
Yabeta precisó que el hecho fue conocido oficialmente por la Defensoría el martes pasado, aunque el director del colegio había tenido conocimiento del incidente desde el fin de semana, dado que ocurrió hace aproximadamente dos semanas.
El caso ha reabierto el debate sobre la responsabilidad en la tenencia de armas dentro del hogar y sobre la influencia de contenidos violentos en línea sobre menores. Las autoridades recuerdan que las armas deben estar registradas y almacenadas bajo estrictas medidas de seguridad para evitar que caigan en manos de niños y adolescentes.
