El Decreto Supremo 5660 permite a los gobiernos municipales modificar de manera excepcional los contratos de limpieza y recolección de residuos por el incremento del precio del diésel y la gasolina. Los ajustes deberán ser justificados y financiados con recursos propios de las alcaldías.
El aumento del costo de los combustibles empieza a generar efectos en los servicios públicos municipales. El Gobierno nacional promulgó el Decreto Supremo 5660, una norma que autoriza a las alcaldías del país a realizar ajustes económicos en los contratos de aseo urbano para evitar que la recolección de basura y la limpieza de las ciudades se vean afectadas.
La disposición establece que los gobiernos municipales podrán modificar los contratos vigentes tomando como referencia únicamente la variación de los precios del diésel y la gasolina, dos insumos que incrementaron su valor tras las nuevas medidas aplicadas por el Ejecutivo a inicios de esta gestión.
El ajuste no será automático. Cada municipio deberá justificar la modificación mediante informes técnicos, financieros y legales que demuestren el impacto del aumento de los combustibles en la prestación del servicio.
La norma busca garantizar la continuidad de las labores de limpieza urbana, que incluyen el barrido de calles, recolección, transporte, tratamiento y disposición final de residuos sólidos, considerados servicios esenciales para la población.
Municipios deberán cubrir el incremento
El Decreto Supremo 5660 establece que los recursos para cubrir estos ajustes deberán salir del presupuesto de los propios gobiernos autónomos municipales. Es decir, el nivel central del Estado no otorgará fondos adicionales para financiar el aumento de los contratos.
La modificación podrá realizarse por única vez y tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026. Además, en caso de que el nuevo monto del contrato implique cambios en las condiciones del servicio, los proveedores deberán actualizar las garantías de cumplimiento correspondientes.
Contratos podrían resolverse
La norma también contempla escenarios en los que el incremento del combustible haga imposible mantener la prestación del servicio bajo las condiciones actuales.
En esos casos, el contrato podrá ser resuelto cuando exista acuerdo entre el municipio y la empresa encargada del aseo urbano, considerando la situación como un hecho externo a las partes que podría ser asumido como caso fortuito.
El antecedente del aumento de combustibles
La medida llega después de que el Gobierno aprobara en enero de 2026 el Decreto Supremo 5516, que modificó los precios de los carburantes.
Desde entonces, la gasolina especial pasó de Bs 3,74 a Bs 6,96 por litro, mientras que el diésel incrementó su precio de Bs 3,72 a Bs 9,80, generando mayores costos operativos para diferentes sectores, entre ellos las empresas responsables del servicio de aseo urbano.
La aplicación del Decreto 5660 ya genera debate en algunos municipios, entre ellos La Paz y Santa Cruz, donde autoridades y sectores sociales analizan el impacto que tendrá esta medida en los presupuestos locales y en el costo final de mantener la limpieza de las ciudades.
