
La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) anunció este jueves su rechazo total al reciente incremento de los precios de los combustibles, conocido popularmente como el “Gasolinazo”, decretado por el presidente Rodrigo Paz.
A través de un comunicado oficial, la organización aseguró que esta decisión afecta directamente a los sectores más vulnerables, golpeando el bolsillo y la alimentación de la población, y advirtió que si el decreto no es retirado de inmediato, exigirá la renuncia del mandatario por las políticas económicas que, según señalaron, han perjudicado a la mayoría de los bolivianos.
La CSUTCB hizo un llamado a todas las organizaciones sociales del país a sumarse a la lucha contra las políticas del gobierno, que consideran ajenas a los intereses del pueblo. Además, advirtieron que cualquier intento de represión o acción coercitiva contra las movilizaciones será enfrentado con una respuesta organizada y masiva de los sectores movilizados.
“El pueblo ya ha perdido la paciencia. No vamos a tolerar decisiones que incrementen la pobreza y el sufrimiento de nuestras familias”, afirmaron los dirigentes, subrayando que las medidas del Ejecutivo podrían profundizar la crisis económica y social en el país.
La central campesina reiteró que la unidad y coordinación de las organizaciones sociales será clave para exigir soluciones justas, y llamó a mantener la movilización pacífica pero firme, hasta que el gobierno atienda las demandas y garantice políticas que beneficien a la mayoría de la población.







