
A menos de 48 horas de las elecciones generales del 17 de agosto, el sorpresivo cambio en el Alto Mando Militar ha generado una ola de críticas y preocupación desde distintos sectores políticos y cívicos del país.
El alcalde de La Paz, Iván Arias, calificó la decisión como «preocupante», señalando que las Fuerzas Armadas juegan un papel clave en la custodia del material electoral.
“Es preocupante que este cambio ocurra tan cerca de las elecciones, sabiendo el rol que juegan los militares en el resguardo de las actas. Si los resultados no coinciden con el sistema SIREPRE, este nuevo mando estará sembrando bronca y rabia”, advirtió.
Arias aseguró que espera que se trate solo de un cambio administrativo, pero advirtió que sería «suicida» intentar un fraude similar al de 2019.
Desde el sector cívico, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, fue más directo en sus cuestionamientos. Acusó al presidente Luis Arce de generar incertidumbre y pidió que no interfiera en el proceso electoral.
“Arce no se cansa de poner en zozobra a la población. Cambiar el Alto Mando a tres meses de que termine su mandato solo demuestra que no sabe dónde está parado. Le exigimos que no se meta en las elecciones, que deben ser dirigidas por el TSE y resguardadas por la Policía y las Fuerzas Armadas, no por partidos políticos”, declaró Cochamanidis.
Por su parte, el analista político Gustavo Pedraza consideró que el momento elegido para realizar estos cambios no fue adecuado, dado el contexto electoral y el historial de los gobiernos del MAS.
“Es una decisión poco acertada que levanta sospechas. Ojalá no haya intenciones de manipular los comicios y luego utilizar la fuerza pública para contener el descontento. Esto no es un tema menor”, afirmó Pedraza, quien pidió mayor transparencia para evitar que la población pierda la confianza en el proceso democrático.
Ante las críticas, el viceministro de Gestión Gubernamental, Gustavo Torrico, defendió la decisión del Ejecutivo. Aseguró que el cambio del Alto Mando es parte de un proceso rutinario y sin relación con las elecciones.
“Es algo regular. Sabíamos que iba a generar especulación, pero no tiene nada que ver con subordinación ni con una jugada militar. No hay que buscar fantasmas donde no los hay”, concluyó.
El nuevo Alto Mando Militar fue posesionado este miércoles, apenas tres días antes de las elecciones, lo que ha encendido el debate en el país respecto al rol de las instituciones armadas en la coyuntura política.







