
La ciudad de Trinidad enfrenta una situación crítica por el desabastecimiento de combustible, que se refleja en largas filas en diferentes estaciones de servicio y en el malestar creciente de la población.
Usuarios reportan que el suministro disponible sería limitado y que no existiría alternativa de elección, lo que ha generado cuestionamientos sobre la calidad del carburante distribuido en la región.
La situación ha afectado de manera directa las actividades cotidianas, especialmente el transporte público y particular, provocando retrasos y dificultades en la movilidad urbana.
Los pobladores exigen a las autoridades competentes una solución inmediata que garantice el abastecimiento regular y condiciones adecuadas del combustible para el normal desarrollo de sus actividades.
El problema se mantiene mientras continúan las filas en los surtidores, a la espera de una normalización del suministro en la capital beniana.







