CRECE LA CONFUSIÓN Y EL RECHAZO A BILLETES DE LA SERIE B EN SANTA CRUZ

El trágico accidente de un avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), ocurrido el viernes cerca del Aeropuerto Internacional de El Alto, dejó al menos 20 personas fallecidas, varios heridos y escenas de caos en inmediaciones de la avenida Bolivia, en la zona de Río Seco. La aeronave, que transportaba material monetario del Banco Central de Bolivia (BCB), se precipitó en medio de una intensa granizada, provocando que cajas con billetes quedaran esparcidas en calles y sobre vehículos particulares. El hecho obligó a la intervención policial con gases lacrimógenos para dispersar a personas que intentaban recoger el dinero, mientras se establecía un anillo de seguridad y se iniciaban las tareas de rescate.

Tras el siniestro, el BCB informó que los billetes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B de la Nueva Familia de Billetes del Estado, vinculados al cargamento transportado, fueron declarados sin validez legal de manera inmediata en todo el territorio nacional. La entidad precisó que estos billetes estaban plenamente identificados y registrados, y advirtió que cualquier intento de introducirlos al sistema financiero derivará en sanciones. Asimismo, aseguró que las personas que posean billetes de estos cortes obtenidos legalmente podrán canjearlos por otros de igual valor, mediante un procedimiento que será anunciado oficialmente en los próximos días.

Sin embargo, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y en otras regiones del país comenzaron a surgir reportes de rechazo a billetes de la Serie B que no tendrían relación con el accidente. Usuarios denunciaron que algunas entidades financieras se niegan a recibirlos bajo el argumento de que “no están autorizados”, mientras que comerciantes y distribuidores privados también habrían empezado a rechazarlos en transacciones cotidianas. La situación genera especial preocupación entre familias que dependen exclusivamente del efectivo para su sustento diario y que no utilizan herramientas digitales como la banca móvil o pagos con código QR.

El malestar se ha extendido a nivel nacional, ya que la Serie B ya se encontraba en circulación desde el año pasado. Ciudadanos cuestionan cómo diferenciar los billetes anulados tras el accidente de aquellos que circulaban regularmente, y temen que la falta de información clara derive en mayores perjuicios económicos. Mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas del accidente y determinar responsabilidades, la población exige un pronunciamiento más detallado de las autoridades financieras que brinde certezas y evite que la tragedia aérea se transforme también en una crisis de confianza en el uso del dinero en efectivo.