
Un amplio contingente policial y militar partió la madrugada de este sábado desde la ciudad de La Paz rumbo a Oruro, como parte del operativo denominado “Corredor Humanitario de las Banderas Blancas”, impulsado por el Gobierno para restablecer la circulación en la principal vía que conecta el occidente del país.
La intervención comenzó cerca de las 6:00 y fue encabezada por el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, quien coordinó el despliegue junto a mandos policiales y militares antes del inicio del avance sobre los puntos de bloqueo.
Según reportes preliminares, más de 2.000 efectivos participaron en el operativo, que tuvo como objetivo habilitar nuevamente la ruta entre La Paz, El Alto y Oruro, afectada por bloqueos instalados desde hace más de dos semanas y que provocaron dificultades en el abastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y oxígeno medicinal.
“Por instrucción de nuestro presidente Rodrigo Paz, fui delegado como parte del Gobierno de este corredor humanitario. La idea es garantizar alimentos, combustible, oxígeno medicinal y que la población esté tranquila”, afirmó Zamora durante el despliegue.
La estrategia contempló el avance de una caravana integrada por patrullas, camiones, flotas y maquinaria pesada, acompañada por resguardo policial y militar. Varios de los vehículos avanzaron portando banderas blancas como símbolo del carácter humanitario de la intervención y de la búsqueda de una salida pacífica al conflicto.
En paralelo, otro contingente partió desde Oruro con la finalidad de encontrarse con la caravana proveniente de La Paz y consolidar la apertura total del corredor vial.
Durante las primeras horas de la intervención, maquinaria pesada comenzó a retirar piedras, bloques de cemento, escombros y montículos de tierra colocados en distintos puntos de Senkata y cercanías del puente Vela, en la ciudad de El Alto, permitiendo el avance progresivo de los vehículos hacia las zonas críticas de bloqueo.
En el sector de Puente Vela no se registró presencia de bloqueadores realizando vigilia; sin embargo, persistían obstáculos sobre la vía que dificultaban el tránsito vehicular. Los trabajos de limpieza se intensificaron para restablecer la circulación hacia La Paz y El Alto.
El operativo también contó con la presencia de representantes de derechos humanos, quienes acompañaron el despliegue con el objetivo de mediar y facilitar eventuales negociaciones con los grupos movilizados para evitar enfrentamientos.
No obstante, durante la mañana se registraron momentos de tensión en la zona de Ventilla, donde grupos movilizados intentaron impedir el avance del corredor humanitario. Según reportes desde el lugar, algunas personas lanzaron piedras contra la maquinaria y los vehículos que avanzaban por la avenida 6 de Marzo.
Ante esta situación, efectivos policiales utilizaron agentes químicos para dispersar a los manifestantes y evitar que se reinstalaran los bloqueos en la ruta hacia Oruro.
Las autoridades reiteraron que el operativo no contempló el uso de material letal y señalaron que la prioridad fue garantizar el libre tránsito y el abastecimiento de productos esenciales para las ciudades del occidente del país.







