
CÓRDOBA, ESPAÑA – Tras dos días de angustiosa incertidumbre, las autoridades españolas confirmaron el fallecimiento de Víctor Luis Terán Mita, ciudadano boliviano de 52 años, víctima del trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz, Córdoba. Terán se encontraba entre los pasajeros del tren Alvia que cubría la ruta Madrid–Sevilla cuando colisionó con otra formación, dejando un saldo de más de 40 fallecidos.
La confirmación del deceso fue recibida este martes por su esposa, Osiris Sevilla, quien protagonizó una búsqueda desesperada desde su llegada a España el pasado lunes. «Me lo han arrebatado, me lo han matado», expresó Sevilla entre lágrimas a medios internacionales, denunciando la falta de celeridad en la información oficial inicial.
La travesía de la familia estuvo marcada por el sacrificio; la esposa de Terán tuvo que costear por cuenta propia un traslado en taxi desde Madrid hasta Córdoba por más de 600 euros para buscar a Víctor en los hospitales, ante la ausencia de respuestas inmediatas.
Víctor Terán, residente en Huelva donde trabajaba cuidando adultos mayores, acababa de retornar de unas vacaciones. El último contacto con su familia fue un audio de WhatsApp enviado apenas 90 minutos antes del impacto, donde hablaba de sus proyectos y de su hijo de siete años, quien reside en Bolivia.
“Teníamos proyectos, ilusiones, incluso pasajes para viajar juntos en septiembre. En un instante nos arrebataron la vida que teníamos”, lamentó Sevilla.
Mientras España cumple tres días de duelo nacional, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios califica el choque como “extraño”, ya que ambos trenes circulaban en línea recta y bajo los límites de velocidad permitidos.
La familia ha manifestado su firme intención de repatriar los restos de Víctor Terán a Bolivia para que reciba sepultura en su tierra natal. Se espera que en las próximas horas se concrete el apoyo consular necesario para agilizar los trámites legales y el traslado del cuerpo, mientras la comunidad boliviana en España se moviliza en solidaridad con la familia doliente.







