Las intensas lluvias en el departamento de Beni han provocado graves inundaciones, obligando a decenas de familias del municipio de Reyes a abandonar sus hogares y refugiarse a orillas de la carretera. Los afectados han improvisado refugios con carpas, hojas de motacú y palos, mientras esperan la mejora del clima para regresar a sus viviendas.
Según la Gobernación beniana, los municipios más afectados son Reyes, Rurrenabaque y San Borja. En Riberalta, 13 comunidades han sufrido el desborde de los ríos, dejando 143 familias damnificadas y más de 200 cultivos anegados. La ciudad se mantiene en alerta roja hasta el 24 de marzo, ante el riesgo de nuevas precipitaciones.
El Comité Municipal de Reducción del Riesgo y Atención de Desastres (Comurade) activó planes de emergencia y habilitó albergues, mientras que la inundación también afecta la producción artesanal de ladrillos en la carretera Riberalta–Puerto de Hamburgo, donde fábricas han quedado bajo el agua. La Armada Boliviana colaboró en el rescate de materiales de los artesanos afectados.
