El Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de Santa Cruz informó que durante el receso de fin de año, el personal retomará sus actividades el 5 de enero, mientras que quienes estuvieron de turno disfrutarán de un descanso de dos semanas. Durante este período, los plazos procesales quedarán suspendidos y se reactivarán automáticamente al reiniciarse las labores.

El presidente del TDJ, Quezada, aseguró que el servicio de justicia se mantendrá operativo en todo el departamento gracias a salas especializadas, juzgados y equipos de apoyo, lo que permitirá atender todos los casos pendientes. “No es posible interrumpir la prestación de servicios en estos tiempos”, afirmó.

Balance 2025
En su evaluación anual, Quezada destacó una disminución del 39% en la carga procesal durante 2025, un descenso registrado en todas las áreas, desde las salas constitucionales hasta los juzgados ordinarios de capital y provincias. Aunque reconoció que el sistema judicial enfrenta problemas estructurales, calificó los avances como positivos, e incluso en algunos juzgados se alcanzó cero casos pendientes.

En el área penal, se realizaron cuatro operativos de descongestionamiento en recintos penitenciarios, con resultados favorables, destacando el caso de Camiri, donde se logró reducir significativamente la acumulación de procesos.

Déficit de jueces y recursos
Quezada advirtió que uno de los mayores desafíos sigue siendo la falta de jueces y recursos financieros. Según estándares del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, un juez debería atender un máximo de 5.000 personas, pero en Santa Cruz la carga es siete veces mayor.

Además, el presupuesto del TDJ es insuficiente, representando menos del 1% del Presupuesto General de la Nación destinado al Órgano Judicial, lo que incluso dificulta la adquisición de insumos básicos como tóner.

El Consejo de la Magistratura trabaja en mejorar la asignación presupuestaria, mientras el TDJ insiste en la necesidad de abrir más juzgados y designar más jueces para responder a la creciente demanda en el departamento.

FUENTE: EL DEBER