
La Central Obrera Boliviana (COB) ingresó este jueves a su quinto día consecutivo de movilizaciones en diferentes regiones del país, en rechazo al Decreto Supremo 5503, norma que —según el ente matriz de los trabajadores— afecta de manera directa a la economía de las familias bolivianas.
Las protestas se desarrollan mediante marchas, concentraciones y bloqueos en puntos estratégicos, con la participación de sindicatos afiliados a la COB, que demandan la abrogación inmediata del decreto. Los dirigentes consideran que la medida gubernamental representa un “golpe al bolsillo del pueblo” y profundiza la crisis económica que atraviesan los sectores trabajadores.
La dirigencia nacional advirtió que, de no existir una respuesta concreta por parte del Gobierno, las medidas de presión podrían intensificarse en los próximos días, incluyendo la radicalización de las protestas a nivel nacional.
Mientras tanto, el conflicto se mantiene abierto y en constante evaluación, en un contexto de creciente tensión social y demandas sindicales que exigen soluciones urgentes para proteger el poder adquisitivo de la población.







