La Confederación Nacional de Choferes de Bolivia otorgó un plazo de 48 horas al Gobierno para convocar a una reunión de emergencia y brindar una explicación sobre los problemas de abastecimiento de combustible que afectan al sector en todo el país.

El ejecutivo del Transporte Federado 16 de Noviembre de Santa Cruz, Bismarck Daza, informó que los transportistas se declararon en estado de emergencia debido a que las filas en los surtidores persisten y la falta de diésel y gasolina continúa reduciendo las operaciones del transporte público y de carga.

Según el dirigente, la escasez de carburantes ha provocado que gran parte de la flota permanezca paralizada. Como ejemplo, señaló que de cada diez camiones solo uno logra operar, mientras que de diez flotas únicamente tres realizan viajes. En el caso del transporte urbano de Santa Cruz, indicó que el servicio funciona al 50%, y el transporte de trufis alcanza aproximadamente el 70% de su capacidad.

Daza afirmó que la situación ya es «insostenible» para el sector y advirtió que las federaciones de transporte definirán las medidas que asumirán a nivel nacional si el Ejecutivo no atiende su demanda dentro del plazo establecido.

Asimismo, cuestionó la gestión de las autoridades responsables del abastecimiento de combustibles y sostuvo que, si no existe capacidad para resolver la crisis, corresponde que los responsables de la administración de YPFB den un paso al costado.

Los transportistas esperan que el Gobierno convoque al encuentro de emergencia para presentar soluciones concretas que garanticen el suministro regular de combustibles y eviten una mayor afectación al servicio de transporte en el país.