
Existen frutas que, a pesar de sus enormes beneficios para la salud, pasan desapercibidas en algunas regiones. Un claro ejemplo de ello es la chirimoya (Annona cherimola), una fruta tropical originaria de la región andina, que es ampliamente consumida en países como Perú, Ecuador y Bolivia, pero poco conocida en México.
La chirimoya pertenece a la familia de las anonáceas y es valorada por su pulpa dulce, cremosa y rica en nutrientes. Se disfruta principalmente fresca, cortando la fruta por la mitad y extrayendo la pulpa con una cuchara, aunque también se utiliza en batidos, postres, helados y ensaladas.
A pesar de su delicioso sabor, la chirimoya es poco consumida en algunas partes del mundo, lo que significa que muchas personas se pierden de sus beneficios para la salud. Esta fruta no solo es energética, sino que también ayuda a perder peso y favorece la salud intestinal, al mejorar la microbiota./
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