El exministro de Hidrocarburos declaró durante su audiencia cautelar que el Ministerio solo tenía funciones de supervisión y diseño de políticas públicas, mientras que la operación y comercialización de combustibles correspondían a YPFB. La Fiscalía pidió su detención preventiva en el penal de San Pedro.

La audiencia cautelar del exministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, se instaló este viernes en el marco de la investigación por el denominado caso de la «gasolina basura» o «gasolina desestabilizada», proceso en el que el Ministerio Público solicitó su detención preventiva por seis meses en el penal de San Pedro, en La Paz.
La Fiscalía imputó formalmente a la exautoridad por los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, al considerar que habría tenido participación en presuntas irregularidades relacionadas con la comercialización de combustibles que afectaron el abastecimiento y la calidad de la gasolina.
Durante su intervención ante el juez, Medinaceli rechazó las acusaciones y sostuvo que el Ministerio de Hidrocarburos no tenía atribuciones para dirigir las operaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), sino únicamente funciones de fiscalización, supervisión y formulación de políticas públicas.
«La supervisión corresponde al brazo operativo de YPFB y de la ANH. Lo nuestro es simplemente elaborar políticas públicas para asegurar que el mercado funcione en condiciones óptimas de precio y calidad», manifestó.
La exautoridad insistió en que nunca autorizó la comercialización de la denominada gasolina desestabilizada y afirmó que únicamente emitió una resolución para permitir su tratamiento técnico con el fin de recuperar las condiciones de calidad del combustible.
«Yo no autorizo la comercialización de esta gasolina; simplemente autorizo su tratamiento para ponerla en óptimas condiciones y lograr su estabilización», sostuvo.
Según explicó, el problema se originó por trabajos de mantenimiento en tanques de almacenamiento, situación que habría provocado la pérdida de estabilidad del combustible. Añadió que durante su gestión solicitó investigaciones sobre la calidad de la gasolina, pidió suspender contratos de suministro mientras se resolvía el problema y requirió a YPFB resarcir a las personas cuyos vehículos hubieran resultado afectados.
En la parte final de su intervención, Medinaceli también apeló a su situación familiar al solicitar al juez que valore su arraigo y responsabilidades personales. Indicó que es el único responsable del cuidado de su madre, de casi 80 años, quien presenta una fractura de cadera y utiliza una prótesis.
«Yo estoy a cargo de mi madre, que tiene casi 80 años. No la puedo dejar abandonada porque soy el único que le da sustento», afirmó, antes de declararse inocente de los cargos.
La decisión sobre la solicitud de detención preventiva quedó en manos del juez de instrucción penal, quien deberá definir si dispone el encarcelamiento preventivo del exministro o aplica una medida cautelar distinta mientras continúan las investigaciones por el caso de la denominada «gasolina basura».







