Las movilizaciones en el Trópico de Cochabamba se mantienen activas con puntos de bloqueo instalados por bases de las Seis Federaciones, que continúan con sus medidas de presión en demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.
Los movilizados, que permanecen en vigilia y en algunos casos portan palos como mecanismo de resguardo, señalaron que no abandonarán las protestas y advierten que sostendrán su posición “hasta las últimas consecuencias”, en un contexto de creciente tensión en la región.
Asimismo, los sectores en conflicto rechazaron el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), y cuestionaron duramente a su ejecutivo, Mario Argollo, a quien acusan de haber traicionado a las bases tras instruir el levantamiento de los bloqueos en el marco del Estado de Excepción.
En el Trópico también se reporta el reforzamiento de vigilias ante la posibilidad de operativos policiales en la zona, lo que ha incrementado el clima de incertidumbre entre los movilizados.
A ello se suma la preocupación por una eventual aprehensión del expresidente Evo Morales, señalado por los sectores movilizados como una de las principales figuras vinculadas a la protesta que ya supera los 50 días.
Las autoridades, por su parte, no han emitido un reporte oficial sobre intervenciones en esta región, mientras continúan los controles en diferentes rutas del departamento de Cochabamba.
