Con una sonrisa, unos lentes naranjas, y una gran mochila, así llegó el artista colombiano Camilo a Santa Cruz.
Cuando el reloj marcaba las 12:10 de la medianoche aterrizó un vuelo procedente de Argentina, donde estaba Camilo. Pasadas las 12:30 y, tras hacer migración, salió primero Evaluna e Índigo (su esposa y su hija), luego apareció el tan esperado cantante.
Una marea de fanáticos lo estaban esperando con carteles y regalos para el yerno de Ricardo Montaner. Como era de esperarse, Camilo se paró, habló con los medios de comunicación, agarró los regalos entre ellos un sombrero de saó, el cual no dudó en ponérselo.
Siguió su camino y su tribu cruceña le seguía entregando obsequios como achachairú y hasta un tipoi para su bebé.
