Una montaña de barro y escombros. Esto queda de Las Tejerías, municipio venezolano de 56 000 habitantes, a poco más de 80 kilómetros de Caracas que sucumbió el sábado a la fuerza de las lluvias torrenciales, que provocaron un auténtico mar de lodo. A su paso dejó al menos 43 muertos, y 56 personas oficialmente desaparecidas, cuya búsqueda desesperada continúa.
400 casas quedaron sepultadas y otras 800 sufrieron diversos daños. Sus vecinos apenas tuvieron un segundo, tras el estruendo provocado por las aguas, para abandonar su hogar del que ya no queda nada, o casi nada.
Mientras, los supervivientes de la tragedia entierran a sus seres queridos, como la familia Negrín.Tres de sus miembros murieron, tres mujeres, arrastradas por el mar de lodo.
Rafael Negrín recuerda la angustia porque durante horas no supo nada de su madre y de dos de sus tías, hasta que llegó la más triste de las noticias.







