
Los dos delfines rosados, una madre y su cría de siete meses, que se encontraban en un arroyo del Sindicato Capinota del municipio de Villa Tunari, fueron trasladados a su hábitat natural cumpliendo protocolos internacionales.
Una comisión de técnicos, expertos, médicos veterinarios y autoridades de la Gobernación, el Ministerio de Medio Ambiente y Aguas, Faunagua y la Policía Forestal hizo el trabajo, primero capturando a los bufeos y luego trasladandolos a 45 minutos del lugar para liberarlos en la parte más caudalosa del río Isiboro.
Expertos y médicos veterinarios siguieron el recorrido de los bufeos, luego de una valoración establecieron que se encuentran en buenas condiciones, tras los más de 40 días que permanecieron en el arroyo.







