Brasil ha vivido una serie de eventos climáticos extremos en los últimos meses. En octubre de 2023 su Amazonia registró una sequía histórica y, en mayo de este año, las inundaciones en el Estado de Rio Grande do Sul causaron una inédita devastación. Aunque menos mediático, este mes de junio, y julio el Pantanal, el mayor humedal tropical del mundo y un foco de biodiversidad, cayó en llamas.
En solo esos meses se estima que 700.000 hectáreas quedaron calcinadas, un dato poco común si se tiene en cuenta que la temporada de incendios en este ecosistema comienza hasta julio, mientras su pico es durante agosto y septiembre. Y como sucedió en los dos primeros casos, todo apunta a que el cambio climático también jugó un importante rol en estos incendios que, hasta ahora, han quemado más de 2 millones de hectáreas. Es decir, el 15% de este bioma en Brasil.
Iván Sánchez bombero voluntario boliviano coadyuvó en su momento a sofocar el fuego del lado boliviano nos cuenta su experiencia.
Lo preocupante, además, es que el Pantanal sigue bajo el fuego. sí junio (que no suele ser una temporada de incendios) fue drástico, “se espera una tendencia similar para los otros meses”.
Julio pareció dar un respiro, pero en lo que va de agosto ya hay ciertas alertas. Para el 6 de agosto se registraban 536 puntos de calor de un total de 1.899 que se han identificado en lo que va del mes.
