
La investigación sobre el presunto envío de cocaína oculta en cargamentos de madera boliviana comenzó a tomar un nuevo rumbo. A casi tres semanas del operativo realizado en la ciudad brasileña de Corumbá, las pruebas químicas preliminares efectuadas por la Policía Federal no detectaron presencia de estupefacientes en las muestras analizadas, aunque el caso continúa abierto a la espera de un peritaje definitivo.
Según información difundida por el portal brasileño Campo Grande News, los reactivos aplicados el mismo día del operativo, el 18 de junio, arrojaron resultados negativos para cocaína. No obstante, debido a las características de la madera, las autoridades consideran necesario realizar estudios de laboratorio más especializados antes de emitir una conclusión oficial.
El operativo se ejecutó tras una alerta derivada de una investigación internacional que advertía sobre una posible modalidad de narcotráfico consistente en impregnar cocaína líquida en tablones de madera para transportarla y posteriormente extraerla mediante procesos químicos. Como resultado, ocho camiones procedentes de Bolivia fueron intervenidos: cuatro quedaron retenidos en Corumbá y otros cuatro en Cáceres, en el estado brasileño de Mato Grosso.
El abogado Leandro Lobo, representante de las empresas transportistas, afirmó que hasta el momento no existe evidencia que confirme la presencia de droga. Señaló que incluso un perro detector de narcóticos no marcó la carga durante la inspección y sostuvo que la defensa solo espera el resultado del análisis científico realizado por peritos de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, quienes tomaron nuevas muestras el pasado 26 de junio.
Mientras no se conozca ese informe pericial, la carga permanecerá retenida y la investigación seguirá en curso.
La demora también genera consecuencias económicas para el sector. Cuatro conductores continúan varados en Corumbá y los camiones acumulan costos por su permanencia en el Puerto Seco, con gastos estimados en unos 600 reales diarios por unidad, lo que representa cerca de 60.000 reales, de acuerdo con la defensa.
El impacto ya alcanza a la industria forestal boliviana. La Cámara Forestal Boliviana reportó una caída superior al 60% en las exportaciones de madera desde junio, debido al incremento de los controles fronterizos y la retención de cargamentos. Asimismo, alrededor de 60 contenedores permanecen inmovilizados en el puerto chileno de Arica, afectando la normalidad de las operaciones de exportación del sector.







