José Mariano Paz Chávez, alias “Piña”, oriundo de Montero y de 30 años, murió abatido el viernes en territorio brasileño, junto a otros tres ciudadanos bolivianos, durante un enfrentamiento con la Policía Militar de Brasil.

El hecho se registró a orillas del río Coxim, en el estado de Mato Grosso do Sul. Los otros fallecidos fueron identificados como Cristian Guzmán Parada, de 31 años; Bruno Bascope Jordan, también de 31; y José Oscar Lacoa Rapu, de 26 años.

De acuerdo con los antecedentes conocidos, Guzmán Parada tenía registros por tráfico de drogas desde 2015 y una condena por este delito. Asimismo, algunos de los integrantes del grupo ya eran conocidos por las autoridades bolivianas desde hace más de una década.

Las autoridades brasileñas mantienen abierta la investigación para establecer qué estructura criminal esperaba al grupo en São Paulo y si alguna organización delictiva tuvo participación en el destino final de la fuga. Hasta el momento, no se habría establecido un vínculo de los cuatro fallecidos con una facción criminal específica.

PAZ CHÁVEZ Y SUS ANTECEDENTES

José Mariano Paz Chávez, alias “Piña”, era mencionado en investigaciones y reportes públicos por su presunta vinculación con hechos de gravedad, entre ellos secuestro, narcotráfico y asesinato.

Uno de los casos más relevantes en los que apareció su nombre fue el asesinato del abogado Lorgio Saucedo. Según una imputación fiscal conocida públicamente, Paz Chávez fue señalado como la persona que presuntamente habría ordenado su ejecución.

El boliviano también tenía antecedentes relacionados con el secuestro y tortura del mismo abogado, hechos por los que fue procesado años atrás.

Ahora, su muerte en Brasil, junto a los otros tres ciudadanos bolivianos, es objeto de una investigación que busca esclarecer tanto las circunstancias del enfrentamiento como los posibles vínculos y contactos que el grupo habría tenido antes y durante su fuga desde Bolivia. En la avioneta en la que escapaban hallaron armas de fuego, dinero boliviano, celulares, documentos personales y uno de ellos usaba un costoso reloj valuado en 2 millones de reales.