Más de 100 empresarios y autoridades bolivianas participaron este martes en São Paulo en un foro destinado a fortalecer los lazos comerciales y explorar nuevas oportunidades de inversión con sus contrapartes brasileñas.
La delegación estuvo encabezada por el canciller Fernando Aramayo, los ministros de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, y de Economía, Gabriel Espinoza, junto a representantes del sector privado, como Eduardo Olivo, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, y Giovanni Ortuño, presidente de la Confederación de Empresarios Privados. El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, también asistió al encuentro.
El evento se da en el marco de la agenda bilateral iniciada con la visita del presidente Rodrigo Paz a Brasilia, donde firmó acuerdos con su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva orientados a la cooperación en energía, turismo y desarrollo económico.
Durante la reunión, los participantes identificaron oportunidades de negocios en sectores estratégicos como alimentos, lácteos, frutas, semillas, algodón, caña de azúcar y soja, así como proyectos de innovación tecnológica en biotecnología con el apoyo de Embrapa. Según Espinoza, el objetivo es “crear condiciones que permitan al sector privado invertir y desarrollar proyectos que impulsen la economía nacional”.
Brasil es actualmente el segundo socio comercial más importante de Bolivia, pero el flujo de comercio bilateral aún está por debajo de su potencial. La Expocruz 2025, celebrada en Santa Cruz de la Sierra con la participación de más de 100 empresas brasileñas, demostró el interés del sector privado en consolidar relaciones comerciales y abrir nuevas oportunidades de inversión.
La Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP) señaló que estas reuniones son fundamentales para promover alianzas estratégicas, generar confianza entre empresas y fortalecer el comercio entre Bolivia y Brasil, creando un marco más sólido y competitivo para ambos países.
Con estas iniciativas, Bolivia busca diversificar sus mercados, atraer capital privado y consolidar su posición como un destino confiable para inversiones estratégicas en la región.
