ASUNCIÓN, PARAGUAY – En un discurso histórico pronunciado en el Gran Teatro José Asunción Flores, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, anunció el fin de una etapa de aislamiento político y económico para el país. Durante la ceremonia de apertura para la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, el mandatario boliviano presentó a la nación como un aliado estratégico decidido a retomar su rol protagónico en la integración regional.

Un giro hacia la apertura global

Ante la presencia del presidente paraguayo Santiago Peña; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y jefes de Estado de la región, Paz marcó una distancia definitiva con los modelos económicos de los últimos 20 años. El mandatario aseguró que Bolivia está lista para «volver al mundo» bajo principios de estabilidad jurídica, reglas claras y una renovada vocación productiva.

“No fuimos parte de la constitución inicial del Mercosur cuando éramos la sangre misma del entendimiento”, señaló Paz, recordando el vínculo histórico de Bolivia con la Cuenca del Plata y la hidrovía Paraguay-Paraná.

Crítica al modelo anterior y estabilización económica

El presidente fue enfático al cuestionar el desempeño económico de las dos décadas pasadas, calificándolo como un «fracaso de visión ideologizada». Paz citó el descenso crítico de la Inversión Extranjera Directa (IED) como evidencia:

  • En 2024: La inversión externa no superó los 240 millones de dólares.
  • En 2025: La cifra cayó drásticamente a 140 millones de dólares.

En contraste, el mandatario destacó que, a poco más de dos meses de gestión, su gobierno ha tomado medidas estructurales como la eliminación de las subvenciones a los hidrocarburos —vigentes desde los años 70— para estabilizar la economía nacional a pesar de las resistencias políticas.

Bolivia como aliado estratégico del Mercosur

Rodrigo Paz ratificó que su administración agotará los esfuerzos para que Bolivia se incorpore en plenitud al bloque regional. Enfatizó que el país no debe ser visto como una «carga», sino como un socio dinámico que participará activamente en el acuerdo con la Unión Europea, el cual dará origen a una de las zonas de libre comercio más grandes del planeta.

“Nunca más entre hermanos las distancias por ideologías. Los que nacimos juntos, creceremos juntos”, concluyó el mandatario, cerrando su intervención con un mensaje de reconciliación y apertura hacia los mercados internacionales.