
DAVOS, SUIZA – En el marco del Foro Económico Mundial, el Gobierno de Bolivia envió un mensaje de apertura y estabilidad a los mercados globales. El canciller Fernando Aramayo y el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, encabezan la delegación nacional con el objetivo de posicionar al país como un destino estratégico para el capital extranjero bajo un nuevo modelo de seguridad jurídica.
El ministro Espinoza fue enfático al señalar que la narrativa económica del país ha dado un giro radical. Tras participar en diversas mesas de negocios, destacó que existe una «oportunidad de oro» gracias a la recuperación democrática y una política económica orientada a la apertura.
“Hay que cambiar el chip, hay que olvidar el pasado y avanzar hacia adelante. Tenemos mucho apoyo y hay mucha expectativa sobre el país; debemos aprovechar las oportunidades que se nos ofrecen”, afirmó el ministro de Economía desde Suiza.
Por su parte, el canciller Aramayo subrayó que Bolivia ha logrado reinsertarse en la discusión global sobre democracia y desarrollo. Según la autoridad, los inversores y académicos han mostrado una receptividad positiva hacia las recientes medidas de estabilización económica, aunque con una demanda clara: garantías reales de gobernabilidad.
- Reconocimiento internacional: El Canciller destacó que el mundo reconoce el paso dado por Bolivia para recuperar una trayectoria de credibilidad.
- Próximas visitas: Se anunció que diversos grupos de inversores y representantes gubernamentales han expresado su interés en visitar Bolivia próximamente para concretar proyectos en sectores estratégicos.
La delegación boliviana concluyó que el país ha vuelto a ser visible en el «mapa de inversiones» tras años de aislamiento. La participación en las plenarias de Davos cierra con una frase optimista por parte de los ministros: “Bolivia está en el mundo y el mundo quiere volver a Bolivia”.







