
CIUDAD DE PANAMÁ, PANAMÁ – En una jornada calificada como «de resultados» por la delegación boliviana, el presidente Rodrigo Paz y el canciller Fernando Aramayo cerraron su participación en el Foro de la CAF con la consolidación de una agenda de financiamiento multianual. El compromiso del organismo multilateral asegura $us 3.100 millones para Bolivia, blindando proyectos clave hasta el final de la década.
«Bolivia ha decidido dejar atrás la queja para sentarse a la mesa con el mundo», declaró el presidente Paz. El mandatario explicó que la nueva política exterior busca «materialidad» y no simples discursos. El enfoque central de la administración es la transformación hacia un modelo de estabilidad económica entendida como un bien público, eliminando las trabas burocráticas que frenan la inversión.
Uno de los pilares de los acuerdos firmados hoy es la generación de energía. Paz fue enfático al diagnosticar que la herencia de los últimos 20 años dejó al país con una capacidad eléctrica al límite. «Si no tomamos estas decisiones hoy, en 2028 Bolivia sufrirá escasez de energía», advirtió, subrayando que los megaproyectos pactados con la CAF son la solución inmediata para garantizar el suministro nacional y la integración fronteriza.
Por su parte, el canciller Aramayo destacó que la firma de los tres nuevos acuerdos, que incluyen convenios de cooperación con el gobierno de Panamá, demuestra que Bolivia «no viaja a hacer turismo, sino a generar beneficios relevantes». El foro contó con la presencia de líderes como Lula da Silva y José Antonio Kast, quienes coincidieron con Paz en la necesidad de un pragmatismo regional que convierta a Latinoamérica en un polo de soluciones globales.








