Bolivia terminó enero de 2026 con un superávit fiscal de 2.300 millones de bolivianos, lo que representa medio punto del Producto Interno Bruto (PIB). El dato contrasta con el déficit de 664 millones registrado en enero del año pasado, informó este lunes el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
El superávit se logró gracias a la reducción del gasto público innecesario, el control de los precios de los combustibles y el reordenamiento del presupuesto. Espinoza destacó que estas cifras reflejan los primeros resultados de la política fiscal del Gobierno y que no se habían registrado en mucho tiempo.
“Si seguimos así, febrero también cerrará con superávit, y los meses de marzo y abril, que son fuertes en recaudación de impuestos, mantendrán esta tendencia positiva”, señaló.
Reservas y financiamiento externo
Las reservas internacionales del Banco Central llegaron a 493 millones de dólares, asegurando el cumplimiento de obligaciones externas. Además, Bolivia cuenta con más de 8.000 millones de dólares de financiamiento de organismos como CAF, BID, JICA y Banco Mundial, destinados a fortalecer reservas y estabilidad macroeconómica.
Reconocimiento internacional
La calificadora Fitch Ratings mejoró la calificación de riesgo país y otorgó una perspectiva positiva, tras casi una década de rebajas consecutivas. Espinoza agregó que el tipo de cambio se mantiene estable y que el Gobierno trabaja en reestructurar el presupuesto, cuyos detalles se presentarán a fines de febrero o inicios de marzo.
Hacia un año superavitario
El ministro aseguró que el primer tercio del año será positivo en términos fiscales gracias al control del gasto y la política económica implementada. “La estabilización macroeconómica ya no es un discurso, empieza a verse en cifras concretas”, afirmó Espinoza.
