
El municipio de San Ramón vive horas de consternación tras el asesinato de Jhonatan López Rodríguez, hijo de la alcaldesa Estela Rodríguez Siles, quien fue atacado a tiros la noche del domingo 26 de octubre en plena plaza principal.
El hecho ocurrió alrededor de las 21:30 horas, cuando el joven se encontraba en el centro del pueblo. Según los primeros reportes, un grupo de hombres encapuchados descendió de un vehículo oscuro y abrió fuego sin mediar palabra. Los disparos estremecieron a los vecinos que se encontraban cerca del lugar.
López Rodríguez recibió más de 30 impactos de bala, de acuerdo con los informes forenses preliminares. Minutos después, circuló en redes sociales un video grabado por transeúntes donde se observa a la víctima ensangrentada mientras alguien grita desesperadamente: “Llamala a su madre, llamala a doña Estela”.
El ataque fue fulminante y planificado, según investigadores de la FELCC, que acordonaron la zona y levantaron evidencias hasta pasada la medianoche. La Fiscalía de Beni abrió un proceso de investigación por homicidio agravado.
Este crimen se suma a un anterior atentado armado que sufrió el mismo López Rodríguez en abril de este año, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, cuando circulaba por el Cambódromo. En aquella ocasión, el vehículo en el que viajaba fue interceptado por sicarios y recibió más de 30 disparos.
El ataque dejó un fallecido —su acompañante, Jhon Larry Rodríguez, mecánico de confianza de la familia— y a López herido, aunque logró sobrevivir. Las investigaciones de ese episodio apuntaban a un posible ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico, aunque el caso no prosperó judicialmente.
El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, informó este lunes que la Policía no descarta una conexión entre ambos atentados. Las autoridades analizan si los autores pertenecen a una misma red criminal que opera en el norte del país y estaría relacionada con actividades ilícitas.
Asimismo, recordaron que la alcaldesa Estela Rodríguez fue mencionada en informes pasados sobre presuntos vínculos con el narcotráfico, aunque no existen acusaciones formales vigentes.
El crimen ha impactado profundamente a los habitantes de San Ramón. Desde tempranas horas del lunes, la plaza principal permanece cerrada y custodiada por unidades especiales de la Policía. Las autoridades locales han declarado duelo municipal y suspendido las actividades públicas.
La alcaldesa, madre de la víctima, evitó dar declaraciones ante los medios. En el entorno político del Beni, el hecho ha reavivado el debate sobre la creciente ola de violencia y presencia de grupos armados en la región.
Mientras tanto, la investigación continúa con la revisión de cámaras de seguridad y testimonios de testigos que podrían ayudar a identificar a los responsables de uno de los crímenes más impactantes ocurridos este año en el departamento.







